Juno Menager

la chavala esa que hace jams

muchacha/muchache    //    @junomenager    //    Asistente al evento

Juno Menager

blablabla

Tres días tras el evento, los cuerpos empiezan a recuperarse, pero los cerebros siguen hechos puré. Me cito con Juno a las dieciocho horas para grabar una entrevistilla en el Discord de Gameno, pero nuestra charla se ve truncada por mentes que, sin más, se quedan en blanco y se niegan a permanecer en una misma conversación durante más de cinco segundos —asumo la responsabilidad y entono el mea culpa—. Después de haberle enseñado a mi interlocutora una selección de los diferentes tipos de yogur que habitan mi nevera (cinco, en total), y de dos intentos fracasados de empezar a grabar esta charla, lo intentamos una vez más. Hacia fuera manifiesto que a la tercera va la vencida, pero internamente me impongo un ultimátum: normalicen espabilar.

— o —

Grabando.

Dilo, Craig: now recording.

Craig: Now recording. [*]

[*Craig es el bot de grabación que utilizamos en Gameno para charlas, entrevistas y podcasts. Cuando se activa, lo anuncia con una profunda y medio robótica voz que dice, en un perfecto inglés, «now recording».]

Me encanta, es que además es una voz muy…

¿Cowboys de medianoche?

Flánagan el vaquero anacrónico, de hecho.

Uffffff… Se tocó aquí el hueso de early internet ¿eh?

Es que tenemos un colega que en el Ortigueira del año pasado empezamos a llamarle Flánagan, y no me acuerdo si empezamos a llamarle así porque empezó a llevar un sombrero gracioso de estos de playa todo el rato, o si se puso el sombrero de playa gracioso todo el rato porque le empezamos a llamar Flánagan, pero ya se le quedó y tiene una canción y todo. Es flipante.

No sé hasta qué punto Flánagan el vaquero anacrónico cuenta como una respuesta para las preguntas sobre el Guadalindie, yo creo que tiene mucho que ver.

Se puede encontrar un hilo. Es de estas cosas que, si lo razonas lo suficiente, lo terminas consiguiendo. Muerte por agotamiento.

Vamos a ver, Juno. Tercer intento. A la tercera va la vencida. Cuéntame qué tal tu experiencia en el Guadalindie. Hemos hablado de que hay personas que han venido con stand, gente con ponencias… Gente que va a trabajar de alguna manera. Pero me resulta interesante conocer tu visión como alguien que vino simplemente a verlas venir, a pasarlo bien, a conocer el ambiente desde la visión del ocio. Como de paisana, digamos.

¿Puedo hacer referencias a que estoy contestando la pregunta por tercera vez? Me hace bastante gracia.

Yo creo que está perfecto para el tipo de entrevista que quiero que salga.

Persona disfrutona viniendo a evento disfrutón a disfrutar y a ir al Guarralindie y tomarme dos roncolas, aunque solo me tomé…

He petardeado, perdona. Menos mal que esto no es… Que puedes como recortarlo luego cuando escribas.

¡Tranqui! O sea, esta es la última toma. No voy a decirle a Craig que deje de grabar ni una vez más. Todas estas palabras que estoy verbalizando van a aparecer en el texto escrito. Hola, Américo que está transcribiendo esto.

Perdona, Américo que está transcribiendo esto.

Pero bueno, la conclusión: yo vine a pasarla chido, a pasarla bonito, a conocer gente preciosa y a sobre todo desvirtualizar, que es un palabro muy flipante con el que no había tenido que convivir hasta hace relativamente poco. Y, honestamente, iba con expectativas de conocer gente y llenarme el corazón de personas nuevas a las que querer, pero ha salido incluso mejor de lo que podía haber imaginado.

Además, esto es algo que hablé con wulu en uno de esos momentos en los que estábamos disfrutando de no tener ningún tipo de responsabilidad, sentados en un banco apartados de todo: que, joder, con todo el cariño que esta gente pone a las cosas, en el momento que pones un pie dentro del Guadalindie, de la Málaga Jam, se te mete todo dentro. En el sentido de… Toda esa energía con la que hacen las movidas como que te llega a ti. Y estos días han sido muy así, especialmente porque no vine a trabajar de ninguna manera, vine a disfrutar y ya.

Es cierto que con frecuencia en este tipo de eventos tenemos una barrera que es como: ojalá poder disfrutar más de esto, pero no puedo porque estoy haciendo un juego en el caso de la Jam, o estoy en un stand en el Guadalindie…

Oh no, los árboles no me dejan ver el bosque…

Literalmente, vaya. Pero para la gente que los árboles no os impiden verlo, es algo liberador. Estuve hablando con Alberto Rico y él me decía que podría ser una buena idea hacer una feria de tres días donde en el primero que sea sin juegos.

“No tenemos wifi, hablen entre ustedes”, ¿no?

¡Claro! ¿Qué podemos hacerle al Guadalindie para mejorarlo? Quitar los videojuegos.

[risas]

Andresito, cuando llegué a Málaga, justo venía de montarlo todo y me dijo: ¿te imaginas que hay un apagón? Y la cosa es que él se puso en plan “bua, me mataría en vivo no sé qué”, pero yo estaba como “fua, es que en verdad…”. O sea, entiendo que si eres una persona que se encarga de que todo salga bien y de repente una fuerza externa hace que todo salga entre comillas mal pues te angustias, pero vuelvo a decirlo: no tenemos wifi, hablen entre ustedes. Yo vine a hablar con la gente, y de hecho si no hubiese habido juegos podría haber hablado con mucha más gente de la que hablé.

Que al final, cojones, parece que se nos mete entre ceja y ceja la mierda de trabajar (y entiendo que en el fondo no estaría mal ganarse la vida con los jueguitos), pero vaya, que en una industria tan atomizada como esta hay una parte muy importante de verse las caras también. De entender que al otro lado de las pantallas con las que trabajamos hay personas.

Verle la tridimensionalidad a la peña. Descubrir que no son un avatar 2D de Discord, o un avatar 2D de Bluski, o un avatar 2D de itchio o un avatar 2D de… ya me quedo sin sitios donde haya avatares.

Y luego también hay otra cosa que he estado pensando en relación a lo que estuviste comentando en la cena, la última cena —uf, la última cena, de repente es como ¡fuá!—, que estabas muy rayado de todas las personas con las que querrías haber hablado y no pudiste. Y es algo a lo que le he estado dando relativas vueltas porque también me he ido mucho con esa sensación. Obviamente, entiendo que en una cuestión de escala me he perdido menos porque no he tenido que responsabilizarme de un jodido stand y de vender la revista más guapa del universo durante una cantidad de demente de horas. Pero es que es imposible ver a todo el mundo y quedarte a gusto con todos.

Porque son solo dos días y, además, vuelvo a tirar aquí a wulu —tirar a wulu, ha sonado como que estoy tirándolo a una vía de tren—.

¡Clonk!

[risas]

Que dijo que tanto la Málaga Jam como el Guadalindie funcionan un poco como una secta en el sentido de juntar a mucha peña, privarles de sueño, darles emociones muy fuertes y luego mandarlos otra vez al infierno del día a día. Y es como que dentro de esa dinámica te tienen que dejar con la sensación de no haberlo hecho todo. Tienes que quedarte con cosas pendientes para generar esa dependencia emocional sectaria.

[Comentario del Américo extradiegético: supongo que no es necesario hacer aclaramientos, pero los hago por si las moscas. Todo esto Juno lo dijo bromeando, en tono jocoso y en ambiente de chanza distendida, no dando a entender que la organización de la Málaga Jam ande formando cultos pseudoreligiosos de ningún tipo. Aunque, en realidad, quién sabe.]

Además, como si no pudiésemos quedar ¿sabes? O sea, que también pasa muchas veces que decimos: hostia, a ver cuál es la siguiente jam a la que podemos ir para vernos. Y luego lo piensas y dices: bueno, como si no pudiésemos pillarnos un finde y vernos en algún lado.

Vamos a quedar para irnos un parque a comer pipas. Celebración de no hacer nada, por favor.

Cambiemos un poco de tema: si no recuerdo mal, por lo que decías en la entrevista con Andresito, en octubre del año pasado empezaste a hacer juegos y apareciste de la nada en el radar de mucha gente. Gente, además, cuyas relaciones contigo se han desvirtualizado en estos días de Guadalindie. Supongo que debe haber sido guay el hecho de encontrarse con todas estas personas por primera vez, pero de un modo en que ese primer paso de presentarte ya lo traías hecho.

Diría que nunca he sido tan percibida en toda mi vida. Creo que fue Jordi [de Paco] quien me dijo «es que no sabía qué cara tienes porque para mí eres un dibujo», y entonces me di cuenta de que yo iba muy tranquila pensando que en Bluski tengo una foto de mi cara y que la gente me iba a reconocer, pero resulta que es una foto en la que claramente no se me ve: en una discoteca con una luz roja súper fuerte y tapándome la cara con el móvil.

Y casi que lo preferí, porque si no habría sido muy bestia. No sé cómo la gente que realmente tiene una cara visible gestiona eso, porque aún siendo mi primera vez y con una imagen en internet poco reconocible me reconocieron muchísimo más de lo que podría haber esperado.

¿Y cómo has gestionado la situación de esta gente reconociéndote?

La respuesta es no gestionándolo en general. [risas]

O sea, básicamente el cerebro me pegaba un petardazo cada vez que ocurría. De hecho, hubo un momento en la comida del sábado, que me fui con Juan, el de Focoludens, y sus colegas, a comerme un campero y estuve hablando un rato con Pablo Vallejo. Nos pusimos a hablar de la Málaga Jam, y claro, mi juego para ese evento fue justamente al que menos bombo he dado, el que menos gente ha visto… La catástrofe, vaya. Y el caso es que le comenté un poco por encima de qué iba el juego y me dijo «ah, sí, probé lo que teníais», y fue como qué cojones, como la explosión máxima de ser percibida.

La idea de que alguien realmente se hubiese metido dentro de mis cosas a mirarlas específicamente es algo que todavía no acepto dentro de mi realidad. Es mentira. Toda la gente que dice eso está mintiendo, porque no sé procesarlo.

También te quería preguntar sobre cómo ha sido para ti este proceso de empezar a hacer juegos. Hasta donde me has dicho tienes una formación que en cierta manera está relacionada con la creación, con el diseño 3D, pero que no tiene por qué estar relacionado con los videojuegos. Entonces, ¿en qué momento empiezas ahí, en este famoso octubre de 2024, y cuál es el chispazo que te anima a empezar? Además, en tus juegos tú haces el arte, la programación, la música… ¿Cómo es esta cosa de ser una mujer orquesta y hacértelo todo tú misma?

[risas]

La imagen de la mujer orquesta es una que me gusta mucho, sí, sí. Pero bueno, haciéndote un poco el resumen, lo primero es que conocí a esta comunidad de gente que hace juegos con la Indie Spain Jam de 2023, que fue cuando esta gente sacó el ‘Mírame’.

A partir de eso, el siguiente paso fue cuando apareció ‘El Punto’ y dije, «ay, qué cosa más guapa, voy a meterme», y a partir de ahí hice una primera conexión con algunas personas dentro de la comunidad y entre esas personas estaba Adri. En ese momento fue la típica cosa de «oh, estaría guapo hacer algo porque tú programas y yo puedo hacer un poco el resto de cosas», pero se quedó en el aire hasta que llegó octubre de 2024, donde ya tuvimos algo más de tiempo y empezamos a hacer jueguitos.

Entonces, si empecé fue por Adri. Ahora estoy haciendo cosas por mi cuenta porque él está más liado y yo he pillado carrerilla y tal, pero si estoy aquí es gracias a él, y gracias a que sabía que podía contar con él. Porque empezar a hacer juegos desde cero yo sola, meterte en jams yo sola es una cosa que… Alguien habrá sido capaz de empezar desde cero en la soledad, pero creo que es muy difícil. Apóyense, quiéranse.

Buena conclusión, sí señora.

Me gustaría hacerte dos preguntas cortitas antes de terminar. La primera es: ¿un consejo?

Recomiendo escuchar la canción ‘Año 2000’ de Sal del Coche porque está muy pepina. Es la mejor canción que se ha hecho en España en el último año. Todo el mundo debería escucharla.

Bien, bien. Aprovecharé para linkarla. El hipervínculo es una cosa que se puede trabajar.

Y luego, la otra cosa es ¿Tortuga Ninja favorita?

He visto las Tortugas Ninja, pero muy poco. No lo suficiente como para tampoco tener un perfil social de cada una. Me gustaba mucho la morada. La Morada me caía bien.

Respuesta correcta, Donatello.

Espero que en la entrevista no ponga Donatello, ponga La Morada.

La Morada, claro. Con mayúscula inicial.

La Morada. Me caía simpática. No sé si has visto la peli nueva que sacaron. Esta que es así de animación.

Mutant Mayhem, ¿no? Sí que la he visto. Está muy guapa.

La verdad, tenía muchas ganas de verla, pero nunca la vi.

Pues fíjate qué trato más equitativo: yo me voy a escuchar la canción que has recomendado, y tú mírate la peli de las Tortugas Ninja.

Américo Ferraiuolo

Ambientólogo, camarero, y videojuerguista en porcentajes todavía por establecer. En un estado difsuso entre lo emo y lo hipster. Me encantan los cómics de autor, los insectos, My Chemical Romance y el café ardiendo. Escribo y juego tumbado, normalmente desde Barcelona.

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