Nanaki
jugadora de la maquinita de día, creadora de videojuegos por la noche
She/they // @Nanakii_chan // Público del evento

Después de conseguir navegar un par de pasillos especialmente concurridos, me cruzo con Nanaki, que parece estar casi tan desubicada como yo. Intercambio algunas palabras amables con ella y, de algún modo que no sabría explicar, la conversación en seguida nos lleva a una situación en la que ella me muestra fotografías de cuando, de niña, le regalaron su primera consola: la Nintendo DS. Es entonces cuando un pensamiento específico se clava en mi hipotálamo: Nanaki es una persona muy guay, debería entrevistarla. Le propongo salir del bullicio y tomar un poco el aire, algo que ella acepta con gusto. A new interview approaches.
— o —
Último día del IDD, hora de comer. Estoy aquí con Nanaki.
Buenas, soy Nanaki.
Primero: ¿cómo quieres que te presente?
Bueno, a ver, yo me llamo Nanaki, pero a mi madre le gusta que me presente también por mi nombre, ¿no? Para algo me lo pusieron. Yo me llamo Lucía Cordero García.
Ok.
Pero hay un problema: en el 2001 nacieron muchas Lucías. Hay muchísimas Lucías en España, por lo que decidí buscarme otro nombre y ese es Nanaki. Firmo como Lucía Cordero García y Nanaki.
¿Nanaki entre paréntesis?
No, una cosa al lado de la otra. Aquí no hay paréntesis. Hay gente que me ha preguntado, ¿pero sois dos personas? Y es como que no, soy yo. Es como… Mi doble personalidad.
Claro, el alter ego.
Lucía es mucho más tranquila, a Nanaki la obligo a ser más extrovertida, porque si no ninguna de las dos habla.
Perfecto, Nanaki. Pues vamos a ver. Cuéntame qué tal tu Indie Dev. Quiero saber qué has estado haciendo aquí estos tres días y cómo ha ido esto que has estado haciendo.
Pues este en realidad es mi primer Indie Dev Day. Es la primera vez que vengo en mi vida y me ha gustado mucho el evento. Quería probar muchos juegos y no he podido probar tantos.
Hay muchísima gente guapa con la que hablar y lo peor es que estos eventos al final son el único sitio donde te puedes encontrar con esta gente guapa. Porque cada uno hemos nacido en una punta diferente de España. Yo, lo más bonito que me llevo es haber podido hablar con toda esta gente.
Es una impresión generalizada te diría. Prácticamente todo el mundo con quien he hablado me ha dicho lo mismo. Pero bueno, me estabas diciendo qué es lo que has venido a hacer tú aquí estos días.
Pues yo en realidad, hace un par de meses iba a venir con la idea de que necesitaba buscar prácticas. Pero, yo ahora mismo, ya tengo prácticas, las encontré hace dos semanas. Entonces me pregunte: ¿Y a qué vengo? Y dije, «pues por una vez, ¿por qué no disfrutamos?». Pues eso: ser natural con la gente, probar juegos y hablar. Porque los juegos son una excusa para que todos nos juntemos y enseñemos todo lo que podemos hacer, y al final es como rollo de enseñar un poquito de nosotros. Porque todos los juegos que hay en la feria están hechos con muchísimo cariño y mimo por gente de todas las edades y todos los niveles. Te puedes encontrar juegos de gente más profesional, que lleva mucho tiempo en la industria, pero también te puedes encontrar un juego que ha hecho un chavalín, él programando todo y haciendo todo el arte.
Es cierto que en estas ferias se vienen a presentar los juegos, sobre todo para enseñarlos. Al final siempre hay una cuestión capitalista desgraciadamente, pero como que, por lo menos para mí, llega un punto en el que esto se deja un poco de lado y la experiencia se vuelve algo más humano.
Podemos hablar todos juntos y decir, «oye, a mí me sería útil que pongas mi jueguito en tu wishlist de Steam», porque al final eso va a hacer que esa persona, el día de mañana, su juego salga bien y pueda seguir haciendo eso. Es cierto que nunca se puede comprar todo porque no tenemos dinero infinito y todas esas cosas, pero por lo menos eso es como ’estoy como rollo apoyando mi mano en tu espalda y te ayudo, y si te puedo encontrar y decirte que lo que haces mola lo voy a hacer’.
El sentimiento de no estar solo es muy reconfortante. Vale, y entrando un poco más en lo concreto, ¿cómo ocurre este abanderamiento tuyo por la DS? ¿Cómo sale lo de decirle a la peña de la que se la traiga? ¿Realmente la trajeron?
Esto empieza en realidad en la última Málaga Jam de verano. Un muchacho por Discord, Pepe, que es un programador encantador, dijo «voy a hacer un juego de 3DS». Y yo en su momento ya hablé con él porque me parecía una cosa muy interesante. Si yo juego videojuegos al final es por la Nintendo DS, y me encanta. Yo no estoy acostumbrada a jugar a ordenador, porque el ordenador que había en mi casa de pequeña era de mi padre era para trabajar y tampoco tuve consolas porque en mi casa mis padres querían ver la tele y era como rollo imposible.
El clásico ‘la tele está ocupada’, claro.
Entonces, muchas veces yo lo que hacía era llevarme la DS al salón y estar con ellos, aunque yo fuera a mis cosas, pero por lo menos estábamos juntos. Yo llevo jugando a la DS desde muy chiquitita. Entonces cuando Pepe dice que se puede hacer juegos para 3DS, digo «¿cómo que se pueden hacer juegos para 3DS?». En ese momento yo estaba en lista de espera para la Jam, conseguí una entrada y hablé con él para entrar en su grupo.
Por un lado, queríamos que fuese una sorpresa lo de que íbamos a hacer un juego para la 3DS, pero si no teníamos suficientes consolas la gente no iba a poder jugar. Y ya llegó a un punto, que fue un debate que tuvimos en el grupo, en el que decidimos decirle a la gente que se trajera la consola. Da igual cómo salga, lo bonito va a ser lo que está relacionado con esa consola, lo que va a girar alrededor de ella. Entonces nosotros al final estuvimos varias semanas investigando. Por mi parte, como yo soy artista en el tema de gráficos, conseguimos sacar el jueguito de Candela.
Y hubo pechá de gente que llevó su consola, de verdad, era muy gracioso ver a la gente jugando al Mario Kart y haciendo sus cosas. Entonces yo soy una persona tímida e introvertida, pero si me sacan cuerda, entonces es como… «¡Ay! Has dado con el tema del que más me gusta hablar». Entonces decidí poner un post de «llévense la consola». Ni siquiera pensaba en un número de gente, simplemente dije ‘alguien lo leerá, y si nadie la trae, bueno, no pasa nada no me conoce ni mi padre por Twitter’. Pero se la llevó pechá de gente.
Ahora tenemos pendiente Pepe, yo, y unos cuantos más que queremos hacer un servidor homebrew de España explicando rollo cómo se puede hacer juegos de 3DS con lo que investigamos nosotros, pero a parte también queremos que la gente aporte. Al final es investigar, lo que pasa es que se necesita de mucho tiempo del cual no disponemos, y es mucho más bonito hacerlo todos juntos y compartir esa información.
Esto también nace por mi parte porque yo, al estudiar Bellas Artes, veo el videojuego como un medio más. Como un libro, un lienzo… Puedes hacer cosas artísticas. Cuando yo estaba viniendo para Barcelona desde Málaga iba escuchando la radio y decían que se había acabado el arte. Era porque iba a quebrar un sitio de subastas de arte. Y era como: no, lo que se va a acabar es ese sitio en el que subastan obras de artistas que ya han muerto, ¡pero el arte qué se va a terminar!
Entonces con el tema de la muerte era como que Nintendo había dado sentencia a una consola, pero la gente ha dicho que vamos a resistir, y se ha originado una comunidad muy fuerte homebrew; en PSVita pasa lo mismo.
Hay una generación ahí entre que no es tan antiguo como para que sea full retro, pero a la vez las compañías ya no le dan servicio, y entonces se quedan ahí como en un limbo. Y ya entrando un poco más en este evento, ¿qué tal ha ido lo de pedirle a la peña que se traiga la 3DS también?
Pues también creía que no se la iba a traer mucha gente, pero puse el tweet de nuevo y vista la acogida pensé: pues parece que lo vamos a hacer una segunda vez. Un aplauso por la gente, porque de verdad que ha sido muy divertido. Por ejemplo, me comentaba Laura Shiva, del staff de IDD, que estaba súper contenta porque claro, en su momento ella vivía en un pueblito y nadie tenía consola. El street pass para ella estaba muerto, y ella quería ver la lucecita verde y aquí por fin ha podido verla.
Esto también lo he hecho porque el evento de videojuegos donde yo mejor me lo pasé de pequeña fue uno de Málaga, que se llamaba Gamepolis. Cuando fui en realidad me dio igual la feria porque había un puesto de Nintendo que te dejaban unos puffs en el suelo y te podías poner a cargar la consola. Entonces, mi evento fue jugar a la consola con mis amigos y más gente, fue súper divertido. Del resto del evento no me acuerdo de absolutamente nada, solamente me acuerdo lo divertido que fue toda esa locura colectiva. Entonces yo pensé «¿no podemos seguir haciendo esa locura colectiva? Porque aunque una empresa nos haya dicho ‘esta consola ha muerto’… Bueno, eso lo dirás tú porque quieres. Nosotros tenemos poder para decidir si queremos seguir usándola». Hay gente que hace fotos con las 3DS, que usa el programa ese, Flipnote, para hacer animaciones con él que son preciosas… de todo.
Última cosa, que me estoy volviendo a quedar sin voz: ¿qué se ha hecho con la 3DS? ¿Has organizado algún torneo?
¡Sí! Todos los torneos eran a la una de la tarde, porque tampoco sabía los horarios de las cosas cuando los hice y pensé que era un horario donde la gente está comiendo de chill y a lo mejor les apetecía sentarse a echar una partida y hablar un poco con la peña. Para mí, lo interesante en sí, aparte de jugar a la consola, es el diálogo que surge alrededor de ella, de juntarse cinco o seis personas con las maquinitas y decir. «Oye, ¿qué tal esto?» y ponerse a hablar. Es como una excusa, como tener un ruido blanco en las manos.
El viernes hicimos un torneo del ‘Mario Party’ —donde entregué un fanzine hecho por mí a la persona ganadora— y luego el sábado fue un poco más de gente por el torneo de ‘Mario Kart’. Yo soy malísima jugando en realidad. Y como me sobraron fanzines, también los repartí ahí. Y luego ya hoy domingo hemos tenido un torneíllo del ‘New Super Mario Bros’ de la DS. Todos los juegos los jugamos en su entrega de DS, porque a lo mejor no todo el mundo tenía 3DS, pero al haber retrocompatibilidad entre estas dos consolas, pues cogimos esos juegos y así pudimos jugar todos. Al final, como ya te he dicho, el diálogo era lo que más me interesaba. Más que las partidas en sí, incluso.
Súper interesante, sobre todo esa parte de lo que ocurre alrededor del juego ¿no? como… no el juego en sí, sino lo parajugable. ¡Muy bien, muchísimas gracias, Nanaki, fue un placer!
Muchas gracias a ti, vamos. ¡El placer fue mío!
