• Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Inventario
  • Tiempo de lectura:31 minutos de lectura

1. Picross DS

Arrancamos 2022 de la mejor forma: con muchos picross. Los de 20×20 se hacen algo chiquitos para la pantalla de la DS, pero nada que impida disfrutarlos. Especial mención a la fisicalidad tan gustosa que aportan la pantalla táctil y el stylus.

Picross DS
(Jupiter, 2007)

2. Antoher Code: Two Memories

Una de esas mezclas entre aventura gráfica y visual novel que los creadores de Hotel Dusk tienen (tenían) tanta mano derecha haciendo. No es muy largo y los puzles son sencillitos, cosa que, junto al carisma de sus personajes, lo hace un jueguito de fin de semana estupendo.

Another Code: Two Memories GIF
(Cing, 2005)

3. Sakuna: of Rice and Ruin

Es una propuesta original, muy de autor, y eso mola. La parte del cultivo del arroz está muy bien llevada, traslada los ritmos pausados el costumbrismo de la vida en el campo y adapta de una manera jugablemente entretenida el ciclo anual de cuidar los conreos. A los combates, en cambio, se les nota más las limitaciones del desarrollo. Esta falta de pulido en control y hitboxes puede dejar un regusto amargo en el último tramo del juego, y es una lástima porque sus momentos más íntimos brillan con una luz muy tierna.

Sakuna Of Rice And Ruin GIF
(Edelweiss, 2020)

4. Prey

Un inmersive-sim excelente. Tanto por lo inmersive (la ambientación es absorbente y sorprende hasta qué punto llegamos a sentirnos dentro de la Talos-1), como por lo sim (en todo momento el juego ofrece un gran abanico de posibilidades para afrontar sus situaciones). Ambos aspectos se hacen más profundos a medida que avanzamos, con una narrativa misteriosa que se abre poco a poco y unas mecánicas súper versátiles que constantemente se están ampliando. Fresco, sugerente, e inmersivo.

Prey GIF
(Arkane Studios, 2017)

2022

5. Bloodborne PSX

Se trata de un proyecto fan que busca (y consigue) traducir la fórmula Bloodborne a los estándares de la PSX. Entiende a la perfección aquello que conforma la personalidad del juego, y eso se nota en cada callejón de Yarnham. No todo, además, está reproducido al milímetro: la creadora se toma la (merecida) libertad de añadir algunos cambios y secretitos súper agradecidos. Invita, además, a reflexionar sobre el mundo de los demakes y el valor del fanart (dando textitos como este jeje).

Watch The Prism — mendelpalace: ashendemon: BLOODBORNE PSX DEMAKE...
(Lilith Walther, 2022)

6. Tales of Arise

A nivel jugable es un JRPG bastante dinámico: combates en tiempo real, mucho combo vistoso, y exploración de espacios bastante abiertos. La narrativa no es revolucionaria, pero dentro de su corte tradicional (a veces un poquito más emo de la cuenta) se atreve a hablar abiertamente de injusticias sociales. Lo mejor con diferencia, sin embargo, son sus protagonistas. Cada línea de diálogo de todas las posibles permutaciones de interacción rebosa personalidad, y es precisamente este carisma el que termina haciendo que las 60 horazas que dura se pasen como si nada.

Tales Of Arise Reach GIF - Tales Of Arise Reach Come To Me - Descubre &  Comparte GIFs
(Bandai Namco, 2021)

7. Detective Pikachu

Lo cogí como juego de transición, para no estar con los brazos cruzados hasta que saliese Elden Ring, pero lo terminé disfrutando muchísimo. Es tan sencillito y tan mamarracho que lo juegas con una sonrisilla contante en la cara y, a un nivel de lore más concreto, hace una representación de la convivencia cotidiana entre humanos y pokémon que pocas veces se ha explorado con mejores resultados. El Pikachu amante del café, simplemente hilarante.

Detective Pikachu GIF
(Creatures, 2016)

8. Elden Ring

No sé, tronco, muchísima mandanga aquí. Claramente es un acercamiento muy trabajado de la fórmula souls al mundo abierto, pero sí es cierto que inevitablemente se pierde parte de la genialidad del diseño (tanto de niveles como narrativo) que le daba la linealidad. Más allá de eso y de unos compases finales que pueden estomagarse un poquito, perderse por las tierras intermedias es un auténtico placer. Investigar siempre recompensa y, en ese sentido de descubrimiento, me ha parecido una experiencia maravillosa la de vivir un evento de tales magnitudes desde dentro.

Eldenring Ds GIF - Eldenring Elden Ring - Descubre & Comparte GIFs
(FromSoftware, 2022)

9. Hamtaro: Ham-Hams Unite!

Un poco por el meme y un poco porque realmente me gustaría sacar algún texto al respecto, he empezado a jugarme todos los juegos de Hamtaro. Este primero (segundo si contamos una entrega anterior que no salió de Japón), ya plantea ideas que serían conceptos troncales en los siguientes títulos para GBA. Jugablemente es muy amable, pero entiendo que es precisamente ese toque naif, en sintonía con su música y sus animaciones, lo que uno viene a buscar aquí.

Hamtaro: Ham-Hams Unite!
(Pax Softnica, 2001)

10. Hamtaro: Ham-Ham Heartbreak

A gusto personal, mi juego preferido de la saga. Encuentra un equilibrio muy bien medido entre cucadas y hámsteres siendo monos, y un desarrollo de la aventura con puzzles interesantes. El hecho de que saliese en la mejor consola de la historia (Game Boy Advance, para los del fondo) también ayuda a que gráficamente sea incluso más bonito que el anterior. Un juego bonito, divertido y muy wholesome, de esos que a veces el cuerpo te pide con ganas.

(Pax Softnica, 2002)

11. Hamtaro: Rainbow Rescue

Seguimos con la época dorada de Hamtaro, aunque a partir de este juego la franquicia cambió de manos, de Pax Softnica a AlphaDream, y se nota. El gameplay es bastante más directo, dejando de lado el rollito de aventura gráfica de los anteriores, pero los cambios le sientan bien y, junto a un montón de minijuegos graciosetes, el juego termina teniendo unas vibras muy similares a las de la serie.

(AlphaDream, 2003)

12. Every Letter

Juego chiquitito, de esos que te encuentras rebuscando por itch.io. Nos pone en la piel de una persona cuyo trabajo consiste en escribir cartas (alguien nos pide que le escribamos una carta a otro alguien hablando de algo en concreto). Es cortito, pero plantea los temas de manera que todos nos hacen reflexionar un poco. Muy buen sabor de boca, la verdad.

(Violet Fairy, 2022)

13. Hamtaro: Ham-Ham Games

Otro de los más míticos. Aquí, el rollito tan guay de los minijuegos que había en el anterior juego pasa a ser el protagonista absoluto, con la diferencia de que, en esta ocasión, todos siguen una misma temática: los deportes olímpicos. Podemos correr, saltar y nadar, jugar a tenis, a volley y tirar con arco. Todo envuelto en un estilo gráfico súper bonito que ya es marca de la casa.

(AlphaDream, 2004)

14. Bioshock Infinite

Es algo con ciertas reminiscencias al primero, sobre todo en su tramo inicial, pero con unos objetivos bastante distintos. Al principio no encajé nada con su propuesta, pero con el tiempo le cogí el gustillo a una historia que, aunque nada revolucionaria, sí sabe interesar lo suficiente para acompañarte hasta que terminas el juego. Por lo demás, aunque los cambios en ambientación (Raputre por Columbia) y de temas que explora me parecían necesarios, no creo que fuesen las mejores elecciones. Un juego bastante hijo de su tiempo, con una trama grandilocuente y demasiados tiroteos.

(Irrational Games, 2013)

15. Road to Guangdong

Juego estilo road trip que, mezclando la conducción y la gestión de recursos, busca hablar sobre los valores y costumbres de la cultura tradicional china. La idea me parecía súper sugerente (más aún cuando el juego busca explorar estas ideas a través de la familia, el legado, y la comida) pero lo cierto es que al final termina siendo mucho ruido y pocas nueces. A penas profundiza en sus temas y se siente como una oportunidad desaprovechada pero, por contra, los momentos de conducción son de las experiencias más relajantes que he jugado en mucho tiempo.

(Just Add Oil Games, 2019)

16. Hi! Hamtaro: Ham-Ham Training

Último juego de Hamtaro (este ya para Nintendo DS), y sin duda el más flojito de todos. Tanto la ambición como simplemente las ganas de hacer un buen juego brillan por su ausencia, y el producto que entrega AlphaDream se resume en un puñado de minijuegos sin contexto y con unos valores de producción muy por debajo de los anteriores. Da penita que algo tan bonito termine así.

(AlphaDream, 2008)

17. Super Mario 3D Land

Uno de esos juegos que te compras por la calentada máxima y porque sale Mario en la portada. Pero lo cierto es que el rollito de «pequeños escenarios en tres dimensiones, rapiditos de superar y con muchas mecánicas para ir explorando» le sienta de maravilla. No es especialmente complicado, y eso es guay (genial para echarse unas partidillas antes de irse a dormir). Especial mención a la música, que en todos los Mario es maravillosa pero aquí se pasan de la ralla con lo de molar.

(Nintendo, 2011)

18. Polarium

De este no tengo demasiado que decir. Pasatiempos de esos de intentar trazar una línea con ciertos requisitos, siempre sin levantar el lápiz. Es entretenido y eso, pero no son picross. Solamente los picross son picross.

(Mitchell Corporation, 2004)

19. Ape Escape

Plataformas tosco noventero y golpe de nostalgia a partes iguales. La historia es solamente una excusa para llevarte por ahí capturando monetes, pero lo cierto es que es tan divertido que da absolutamente igual. Supongo que este fue uno de los primeros intentos de PlayStation por hacer un plataformas en tres dimensiones, y sorprende la versatilidad de los escenarios y de algunos gadgets.

(Japan Studio, 1999)

20. Loop Hero

Un melonazo que me quedó pendiente del año pasado. Me flipa el dinamismo de las partidas, el concepto de las sinergias ambientales sobre el «tablero» y, sobre todo lo demás, lo bien que se explica un juego que a priori puede parecer tan poco legible. A las pocas partidas puedes leer la situación de la partida en un solo vistazo a la pantalla y eso, sumado al giro de tuerca para los RPGs que supone su premisa, me parece como para ponerlo entre los mejores de 2021. Hacía mucho que no me enganchaba a un roguelike con tanta intensidad.

(Four Quarters, 2021)

21. Wide Ocean Big Jacket

Mierda de la buena, ya os lo digo. El juego, una especie de walking simulator súper costumbrista, trata de una adolescente que va de acampada junto a su novio y sus tíos. La intimidad y los pequeños momentos son los auténticos protagonistas, esa clase de escenas muy humanas y muy bien escritas. Estoy dándole vueltas a si escribir algo al respecto, seguiremos informando.

(Turnfollow, 2020)

22. Gotta get Stinkier 3D

¿Os acordáis de cuando, en el instituto, después de la hora de educación física, todos los chavales apestaban a Axe? Pues este juego es una broma constante sobre eso. Visualmente es llamativo, y tiene algún puzle bien planteado, pero lo mejor de lejos es lo mamarracho de su guion.

(ihaverabies, 2022)

23. Katamari Damacy Reroll

Y hablando de juegos mamarrachos, este es la mamarrachez por antonomasia. El humor absurdo e inocentón de sus situaciones es descacharrante, y la manera en la que plantea pequeños puzles con una mecánica tan sencilla roza lo cerebro galaxia. El control es algo tosco, y en algún momento puede llegar a frustrar, pero nada que una banda sonora de 10 no me haga perdonar.

(Monkeycraft, 2018)

24. Eastward

Aventurita pixelada con muchas reminiscencias de la SNES. Tiene un poco de todo: exploración, combate, puzles, diálogos… Y aunque no profundiza demasiado en ninguno, encuentra una buena harmonía entre todos. En ocasiones la historia se puede hacer un poco pesada, y hay un par de capítulos que claramente son de relleno, pero por lo demás desprende una ternura única.

(Pixpil, 2021)

25. Chicken Run

Es un juego de sigilo bastante currado, con un control sorprendentemente preciso para lo que era la PSX. Los minijuegos que lo acompañan, además, le añaden una variedad muy fresca. Para haberlo comprado solamente por el meme, ha sido una sorpresa muy agradable, aunque resulta una lástima que el doblaje, aunque en un castellano fabuloso, no sea el original de la película.

(Blitz Games, 2000)

26. Crimson Tears

Movida turboloca de esas que hacía Capcom en la época de Play Station 2. La ambientación nos sitúa en una especie de futuro hipertecnológico, pero realmente solamente se trata de una excusa para machacar botones y alargar combos hasta el infinito. El planteamiento pseudo-rogue-lite  y lo intrascendente de la historia lo hacen, además, un título perfecto para jugar con un buen podcast de fondo.

(DreamFactory, 2004)

27. The Stanley Parable

Llevaba años comprado y en mi lista de pendientes, y al final lo he jugado de una sola vez en pleno calentón. Como uno de los padres de los Walking Simulator hace coses muy guays con la idea del bucle, y llegados a cierto punto se pueden desbloquear algunos finales realmente Buenos. El único pero es el de siempre: jugarlo ahora, en 2022, habiendo jugado muchos títulos posteriores, hace que sea complicado concebir hasta qué punto fue una revolución.

(Davey Wreden, 2013)

28. Disco Elysium

Directamente: de lo mejor que he jugado en mi vida. La profundidad del lore y del mundo que plantea este juego solo es comparable a lo real del diseño de sus personajes. Cada conversación es una excusa para hundirse todavía más en Revachol, y cada minuto es un nuevo motivo para enamorarse del dúo protagonista.

(ZA/UM, 2019)

29. Tender

Un comentario evidente (pero no por ello menos refinado) de las apps de citas y de todo lo que uno puede encontrarse en una aplicación del estilo. Tiene algunas idees interesantes que ayudan a reforzar su mensaje, y el hecho de que funcione en tiempo real le añade el punto de sal.

(Kenny Sun, 2020)

30. Crisis Core: Final Fantasy VII

Creo que un juego como este puede describirse como “fanservice en el mejor de los sentidos”. Expande el lore de Final Fantasy VII y profundiza en ciertos eventos importantes que el titulo inicial dejaba poco claros. Sirve, por tanto, como precuela y como respuesta a los que se quedaron con ganes de más. Por lo demás, es un juego con un sistema de combate arriesgado y que sirve, esencialmente, para enamorarse de Zack.

(Square Enix, 2007)

31. Poinpy

Saltas, rebotas, coges frutitas y lo vibras con la música. Jueguito de móvil cortito y al pie, perfecto para Viajes en transporte público  para esperar en la consulta del dentista. Dura lo que tiene que durar y, gracias a un sistema de progresión muy bien medido, termina dejando un saborcito de satisfacción y de reto superado.

(Ojiro Fumoto, 2022)

32. Ace Attorney 2: Justice for All

Más Ace Attorney, pero no mejor porque básicamente es imposible.

(Capcom, 2007)

33. Slay the Spire

Qué puedo decir que no se haya dicho ya: el principal responsable del boom de los roguitos de construcción de mazos, y un festival de sinergias. Un juego de tomar decisiones constantemente, donde saber adaptarse es, muchas veces, más importante que la planificación a largo plazo. Me flipa la cantidad de capas que tiene, lo profundo que puede llegar a ser su diseño, y cómo en todas esas capas es tremendamente divertido.

Sé que todavía me queda mucho Slay the Spire por delante, pero he visto los créditos del juego y eso en mi manual cuenta como que hay que apuntarlo aquí.

(Mega Crit Games, 2017)

34. Turnip Boy Commits Tax Evasion

Lo jugué pensando que me serviría para documentarme un poco para cierto artículo que tengo a medias, pero al final ha resultado ser algo muy distinto a lo que esperaba. Se trata de un zelda-like con puzles y algo de exploración al estilo más clasicote. Pone como punto de partida el tema de la evasión de impuestos, pero en realidad a penas se hace referencia al tema después de la introducción. En todos sus aspectos tiene la profundidad de un charco, pero eso no quita que sea un jueguito buenrollero que te anima una tarde.

(Snoozy Kazoo, 2020)

35. Uncharted 4

A nivel de gameplay es incontestable, y resulta el pináculo jugable de la obra de Naughty Dog. En cuanto a la historia, sin embargo, me cuesta estar en sintonía con lo que me cuentan. Aunque es un buen cierre para la saga, en la línea de los demás juegos y en el tono bobalicón que los caracteriza, es más evidente que nunca lo cargante que es Nathan. Aun así, y por mal que me caiga, cada vez que escucho la tonadilla principal del juego se me hace un nudito en la garganta. En cierto modo el juego apunta mucho a los feels, a la idea de madurar y a lo que dejamos atrás, y cuando la jugada le sale bien, no puedes pedirle más.

(Naughty Dog, 2016)

36. The Last of Us Part II

Se ha hablado mucho de este juego y, aun así, no terminas de entender la movida hasta que te pones y lo juegas. Faraónico en todos los sentidos y, con un mensaje que va mucho más allá de “la violencia es mala”, el puto TLOU II te toca cosas muy a dentro. De esas obras que te marcan y que puedes sentir cómo te acompañaran durante mucho tiempo.

(Naughty Dog, 2020)

37. Journey to the Savage Planet

Después de TLOU II me apetecía algo más chill, menos intenso y más por los loles, y este juego es exactamente eso. Aunque enfoca su trama a un intento de burla al capitalismo desenfrenado, realmente es algo que queda bastante en segundo plano en cuanto empezamos a explorar. La estructura de metroidvania sencillito le sienta muy bien, y aunque al final se puede hacer un poco largo, te lo fumas sin darte ni cuenta.

(Typhoon Studios, 2020)

38. Norco

Ambientación gótica sureña de la mejor calidad, con una trama más o menos cotidiana que poco a poco va girando hacia lo fantástico y lo rocambolesco. Como aventura gráfica funciona guay, con puzles no muy complicados, pero donde brilla realmente es en su narrativa. Mientras juegas puedes sentir la humedad de sus pantanos calándote en los huesos y cómo el olor putrefacto de las calles te sube por las fosas nasales. Sin duda de lo mejorcito de 2022.

(Geography of Robots, 2022)

39. Digimon Survive

Vamos a ver. Como visual novel no está nada mal: en ocasiones peca de apoyarse demasiado en algunos tropos de la narrativa manganime y de dejarse llevar por el poder de la amistad, pero en realidad la trama es interesante, y los misterios que plantea se van resolviendo a un ritmo que funciona guay. La movida es que, aunque Agumon y sus colegas estén rondando por ahí, me cuesta ver este juego como algo que pertenezca al universo Digimon. La serie de Toei Animation tiene unos tonos y unos ritmos concretos, y Digimon Survive no termina de adaptarse a ellos, lo que hace que aunque la trama no esté mal per se, pueda llegar a sentirse disonante con la manera en cómo se presenta.

(Witchcraft, 2022)

40. TMNT: Shredder’s Revenge

Un poco al contrario de lo que pasa con Digimon Survive, Shredder’s Revenge es exactamente lo que cabría esperar de un juego de las tortugas ninja. Jugabilidad súper intuitiva, un buen equilibrio entre habilidad y espectáculo, y cuidado extremo por los guiños y las bromitas al jugador. Vale la pena darle una oportunidad y dejarse llevar por su buenrollismo, especialmente si se hace en cooperativo local. Aunque ofrece el reto necesario como para que sea perfectamente disfrutable en solitario, añadirle un compañero de sofá lo convierte en un juego, como diría el Maestro Astilla, de puta madre.

(DotEmu, 2022)

41. Super Monkey Ball

Sin comerlo ni beberlo, jugar a Super Monkey Ball se ha convertido en, prácticamente, una experiencia más allá de lo terrenal. Comienza como el chistecito de deconstruir el funcionamiento de un plataformas (en vez de controlar al personaje, movemos el escenario en el que se encuentra), pero poco a poco demuestra un flujo -casi- constante de creatividad y capas de profundidad. El diseño de niveles puede pecar de complejidad artificial en los últimos mundos, pero en la mayoría de su duración es un juego con muy buenas ideas y que se entiende a sí mismo sobre todo lo demás.

(Sega, 2019)

Américo Ferraiuolo

Ambientólogo, camarero, y videojuerguista en porcentajes todavía por establecer. En un estado difsuso entre lo emo y lo hipster. Me encantan los cómics de autor, los insectos, My Chemical Romance y el café ardiendo. Escribo y juego tumbado, normalmente desde Barcelona.

Deja una respuesta